Due Diligence
¿Qué te ayuda a resolver?
1) Riesgos que no aparecen “a simple vista”
Identificamos contingencias y exposiciones que suelen quedar fuera de las conversaciones iniciales, pero que pueden cambiar completamente los términos de la operación.
2) La calidad real del negocio
No nos quedamos en ventas o utilidad “en papel”. Revisamos qué tan sostenibles son los ingresos, los márgenes y el flujo en la realidad del día a día.
3) La caja y el capital de trabajo que realmente necesita operar
Aterrizamos el capital de trabajo normalizado para entender si el negocio se sostiene con su operación o si depende de inyecciones constantes de efectivo.
4) Deuda, compromisos y obligaciones que condicionan el futuro
Analizamos estructura de endeudamiento, vencimientos, condiciones, covenants y pasivos que pueden limitar la operación o activar riesgos.
5) Concentración y dependencias críticas
Evaluamos dependencias de clientes, proveedores o contratos clave que pueden representar un punto de fragilidad para la continuidad del negocio.
¿Cuándo lo necesitas?
Compra o venta de empresa / participación
Para confirmar si el valor es real, ajustar precio o estructurar condiciones que te protejan.
Levantamiento de capital
Para presentar una historia financiera sólida, anticipar preguntas duras y reducir fricciones con inversionistas.
Alianza estratégica o incorporación de socios
Para entrar con reglas claras, entender riesgos y evitar asimetrías de información entre partes.
Reestructura financiera con terceros
Para ordenar la foto completa, priorizar riesgos y negociar desde una posición informada con banca, fondos o acreedores.
Decidir con confianza cambia la negociación
Un Due Diligence Financiero te pone en posición de negociar mejor, protegerte con condiciones correctas y avanzar con claridad.
Agenda una llamada para definir alcance y tiempos.
Te decimos qué información necesitamos y cómo aterrizarlo a tu caso.
Claridad total antes de firmar.
Cuando estás por invertir, comprar una participación o incorporar un socio, lo que no se ve es lo que más cuesta. Un Due Diligence Financiero bien ejecutado te da visibilidad real para tomar decisiones con seguridad, evitar sorpresas y negociar con argumentos sólidos.